Las derechas han conseguido encandilar a millones de españoles conservadores, neoconservadores, ultraconservadores o liberales durante el último siglo. Una parte de este éxito se debe a la magia de 25 palabras.

 

Veinticinco sustantivos claves que consumidos hasta el abuso nos han terminado consumiendo. Veinticinco  vocablos como sacados de una chistera, y que repetidos hasta la saciedad en forma de abracadabra, han favorecido la penetración de una cosmología favorable a una mayor desigualdad económica y a una menor diversidad cultural.

 

Todo ilusionismo se basa en la construcción de una pariencia, que solo se desvela tras atentísima observación. Justo lo que se ha propuesto Jesús Barcos, periodista y asesor de comunicación, que lleva años analizando y desmontando el relato ideológico de la derecha y el centroderecha.